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El nuevo parte de salud del pontífice argentino informa una decaída en su condición. Esto se sabe.

El más reciente parte médico del Vaticano indica que el papa Francisco entró en una nueva «crisis respiratoria», la cual le causó un episodio de vómitos con inhalación y un grave deterioro en su condición de salud.

De acuerdo con la Santa Sede, el Papa sufrió lo conocido como una crisis de broncoespasmo, una condición en la que los bronquios se contraen y dificultan la respiración. Este suceso derivó en un episodio de vómito con inhalación, lo que agravó su estado al comprometer sus vías respiratorias y generar un desgaste en su función pulmonar.

Ante la situación, el Pontífice recibió atención médica inmediata, incluyendo un procedimiento para eliminar fluidos de las vías respiratorias y ventilación mecánica no invasiva, una técnica que ayuda a mejorar la oxigenación sin la necesidad de intubación.

Así se lee en el informe: «Presentó un ataque aislado de broncoespasmo que, sin embargo, determinó un episodio de vómitos con inhalación y un repentino empeoramiento del cuadro respiratorio».

El boletín diario indicó que, pese a la situación, el Padre estuvo «siempre alerta y orientado. Francisco colaboró en las maniobras terapéuticas».


La noticia se da tras el reporte consecutivo de tres días en el que se anunciaban «mejorías leves» en su salud, calificando su estado como «estable» y dejando atrás «la fase crítica» que inició el pasado sábado, 22 de febrero, cuando el Vaticano informó que se había agravado después de sufrir una crisis respiratoria asmática por la que habían tenido que suministrarle «altos flujos» de oxígeno y encontrarle una trombocitopenia, es decir, un nivel bajo de las plaquetas, debido a una anemia que requirió transfusiones de dos unidades de concentrado de glóbulos rojos.

Según la información oficial, el Papa ha respondido bien a estos tratamientos, sin embargo, su pronóstico sigue siendo reservado. Las autoridades del Vaticano no han brindado más detalles sobre su estado actual, pero se espera que continúe bajo observación médica.

Hay que resaltar que, en horas de la madrugada, la oficina de prensa del Vaticano había indicado que Francisco pasó una noche tranquila y que estaba descansando. Se conocía que el Papa continuaba, desde este jueves, 27 de febrero, «alternando la terapia de oxígeno a alto flujos con la máscara de oxígeno», que aporta niveles más reducidos al paciente.

De hecho, se informó que durante la mañana su estado se encontraba estable mientras hacía la fisioterapia respiratoria requerida y asistía a oraciones en la capilla, ubicada en la décima plata del hospital Gemelli de Roma, donde ya cumplió 15 días de hospitalización.

¿Qué es la neumonía bilateral, la condición que sufre el papa Francisco?
El papa Francisco fue hospitalizado el pasado 14 de febrero por una bronquitis con infección polimicrobiana a la que se sumó una neumonía bilateral.
(Conozca: Síntomas y signos de alerta de la neumonía bilateral, enfermedad que padece el papa Francisco).

La última es una afección considerada como grave, la cual se extiende en los dos pulmones y se sitúa en la parte más alejada de los bronquios, los alveolos, el punto más importante del pulmón para la función respiratoria.

Luis Fernando Giraldo Cadavid, director del Servicio de Neumología Intervencionista de la Fundación Neumológica Colombiana, le explicó a EL TIEMPO que el tratamiento es con antibióticos y que, dependiendo de la gravedad, puede ser necesario aumentar la suplencia de oxígeno con dispositivos como cánula nasal, máscara de venturi, máscara de no reinhalación, máscara de alto flujo o incluso intubación orotraqueal y ventilación mecánica.
Francisco, Papa

Entre las complicaciones de esta enfermedad están que las bacterias ingresen en el torrente sanguíneo y que se propaguen a otros órganos. Las poblaciones de riesgo, como niños de 2 años de edad o menores y las personas de 65 años o mayores, presentan mayores posibilidades de que la enfermedad se vuelva rápidamente mortal.
Por esta razón es complicada la situación del Papa, pues él pertenece a un grupo vulnerable y además ha trascendido que el pontífice ha sido sometido a la extirpación de una parte importante de un pulmón y padece una infección polimicrobiana en un contexto de bronquiectasias y bronquitis asmática «que requiere el uso de terapia antibiótica con cortisona», lo que hace más complejo el tratamiento terapéutico, según el parte médico.