La pasta gratinada con queso fundido es una de esas recetas que nunca pasan de moda.
Este platillo italiano es sinónimo de confort y placer, combinando la suavidad de la pasta al dente con la riqueza de una salsa de tomate casera y la irresistible cremosidad del queso derretido.
Ya sea para una cena especial o simplemente para disfrutar de un plato reconfortante en casa, esta receta es perfecta para cualquier ocasión.

Ingredientes
Para preparar esta deliciosa pasta gratinada con queso fundido, necesitarás:
300 g de pasta (penne, rigatoni o cualquier tipo que prefieras)
500 ml de salsa de tomate (puede ser casera o comprada)
200 g de mozzarella rallada
50 g de queso parmesano rallado
1 cebolla pequeña finamente picada
2 dientes de ajo finamente picados
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharadita de albahaca seca (o un puñado de albahaca fresca picada)
Sal y pimienta al gusto
Opcional: 100 g de carne molida, champiñones, espinacas, o cualquier otro ingrediente de tu elección.
Instrucciones
Cocina la pasta:
Comienza por cocinar la pasta en una olla grande con agua hirviendo y sal. Sigue las instrucciones del paquete para asegurarte de que quede al dente, es decir, firme al morder. Escúrrela y resérvala.
Prepara la salsa:
En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo picados, y sofríe hasta que estén dorados y fragantes, unos 3-4 minutos. Si estás usando carne molida, este es el momento de agregarla y cocinarla hasta que esté bien cocida.
Añade la salsa de tomate:
Vierte la salsa de tomate en la sartén, mezclando bien con la cebolla, el ajo y la carne (si la usas). Añade la albahaca, la sal y la pimienta al gusto. Cocina a fuego lento durante 10 minutos para que los sabores se integren.
Mezcla la pasta con la salsa:
Agrega la pasta cocida a la sartén con la salsa y mezcla bien para que cada pieza esté bien cubierta de salsa.
Prepara para gratinar:
Precalienta el horno a 200°C (392°F). Transfiere la pasta mezclada con la salsa a una fuente para horno. Espolvorea generosamente la mozzarella rallada por encima y luego el queso parmesano.
Hornea:
Coloca la fuente en el horno precalentado y hornea durante 15-20 minutos, o hasta que el queso esté completamente derretido y dorado en la superficie.
Sirve y disfruta:
Saca la pasta del horno y déjala reposar un par de minutos antes de servir. Puedes decorarla con hojas frescas de albahaca para darle un toque extra de frescura.
Conclusión
Esta pasta gratinada con queso fundido es un platillo fácil de preparar y absolutamente delicioso. La combinación de la salsa de tomate, la pasta y el queso gratinado hace que cada bocado sea una explosión de sabores que seguramente deleitará a todos en la mesa. Además, puedes personalizar la receta añadiendo tus ingredientes favoritos, haciendo de este platillo una opción versátil y adaptable a cualquier gusto.